Cada peso —
avalado.
Aprobaciones, nómina, subvenciones y reportes a donantes para ONGs. Cada movimiento queda sellado en una cadena criptográfica que cualquier donante puede verificar sin pedirle permiso a nadie.
El que firma, queda firmado.
Workflow multi-paso (solicitante → contador 1 → contador 2 → CFO) con delegaciones, plazos y devoluciones. Cada paso entra a la bitácora con quién, cuándo y por qué.
Reportes que el donante acepta de una.
Formatos FACE, AECID y PRAG generados directo desde los gastos avalados. Cada cifra en el PDF apunta al bloque que la sostiene.
Cadena pública, verificable, sin pedir permiso.
Hash-chain criptográfica abierta por defecto. Su donante descarga el JSON, ejecuta avala verify, y comprueba la integridad solo.
La cadena que avala.
Una bitácora no es nueva. Lo nuevo es que ninguna fila puede modificarse sin romperla — y la ruptura queda visible para cualquiera que esté mirando.
Sus auditores, sus donantes, su junta directiva: todos miran la misma fuente de verdad. No hay copia maestra de Lucía en su laptop.
Cada bloque incorpora el hash del bloque anterior. Cualquier alteración — incluso de una coma — cambia el hash y la cadena se rompe visiblemente. 2,184 verificaciones públicas en los últimos 30 días.
Antes mandábamos un PDF al donante y esperábamos que confiara en nosotras. Ahora el donante verifica solo — sin pedirnos nada, sin reuniones, sin sospechas. Eso es lo que cambió.
Cada peso, avalado.
Y el donante lo verifica solo.
Demo en vivo de 25 minutos. Le mostramos la bitácora con datos reales de una ONG dominicana, y le contamos cómo migrar sin perder un mes.